Tiene su origen en los charities americanos y en la cultura desarrollada a su alrededor, pero no hay uniformidad en su estructura: se adapta a las necesidades y circunstancias.

“Sabemos lo que hay que hacer, pero no sabemos cómo ser reelegidos después de hacerlo” confesaba Jean-Claude Juncker, haciendo ver lo que pesa el corto plazo en la mentalidad de cualquier político. De cuatro en cuatro. Y como mucho, de cuatro a ocho años. El cortoplacismo es también una tentación y un riesgo añadido en la gestión de patrimonios y en el gobierno de instituciones privadas. Por ello es necesario incorporar una cultura que lo modere.

Harvard, Yale, Stanford. Bill & Melinda Gates, Ford, J. Paul Getty. Estas universidades y fundaciones tienen algo más en común que ser estadounidenses: tienen un endowment. La Universidad de Harvard cuenta con el más antiguo y el que más capital gestiona: 36 mil millones de dólares.

Un endowment es un capital blindado para el largo plazo, que se gestiona de una manera transparente y profesional y cuyos rendimientos garantizan la financiación estable de un proyecto en el futuro. Siempre con vistas a largo plazo. Tienen su origen en los charitiesamericanos y en la cultura que se ha desarrollado a su alrededor, pero no hay uniformidad en su estructura: se adaptan a las necesidades de cada organización, en cada circunstancia.

¿Claves del éxito? Quizá se resumen en una palabra: consistencia. Consistencia que ha servido de catalizador de la filantropía privada y de la solidaridad intergeneracional: un potente imán para atraer donativos. Y consistencia en el diseño de inversiones y en las reglas de gasto, que ha generado un acervo útil e inspirador en la gestión de patrimonios a largo plazo y una cultura financiera más rica.

¿Por qué en España no hay apenas endowments? La falta de cultura de mecenazgo o nuestro proverbial retraso en formación financiera tienen que ver. Pero, sin duda, la diferencia abismal que existe entre los incentivos fiscales para donativos cuantitativamente altos en EEUU y en España habla por sí sola. Un tema político ligado quizá a la frase de Juncker con la que empezábamos.

 

Publicado en la revista Funds People en el número de febrero de 2019