El creciente entusiasmo por los chips de memoria está impulsando una histórica subida bursátil, llevando a las acciones tecnológicas a niveles que evocan la burbuja de las puntocom. Las compañías de semiconductores han sido el principal motor de este movimiento, impulsando al S&P 500 un 16% entre abril y mayo, un avance en dos meses que solo se ha registrado en otras cuatro ocasiones desde 1950.
Algunos analistas consideran que este comportamiento estaría respaldado por los elevados beneficios registrados recientemente por los fabricantes de chips, y anticipan que el fuerte ciclo de inversión en semiconductores continuará intensificándose a medida que avance el desarrollo de la inteligencia artificial.
El entusiasmo por la IA ha sido uno de los principales impulsores del mercado desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, pero en el último año esta tendencia se ha intensificado. Los avances en la capacidad de los modelos de inteligencia artificial para generar código han sorprendido incluso a los propios ingenieros, reforzando la convicción de empresas e inversores de que esta tecnología tendrá un impacto profundo y transformador en múltiples sectores.

